sábado, 14 de julio de 2012

22

Pienso que de vez en cuando es necesario un pequeño bajón, para ver con claridad lo que es real y lo que no. Sin embargo a veces ese pequeño bajón se convierte en un túnel sin salida en el que solo puedes sentarte a esperar que la tormenta pase. Ayer fue el día más horrible de todo el verano. Me desperté feliz y de repente todo era dolor. Y lo que más me jode es que fue un malentendido. Durante todo el día tuve una sensación de vacío dentro de mi. Por la tarde más dolor, del físico esta vez. La noche trajo calma, mi tormenta había pasado y me había traído un nuevo pensamiento. Quiero dejar de apostar solo parte de mi a apostarlo todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario