sábado, 11 de agosto de 2012
No me gusta hacer maletas. Me parece estúpido. Después lo vas a destrozar, es como hacer la cama. Además que las camas son más cómodas sin hacer.
Quedan dos días para que coja el avión que me desconecte del mundo. Por una parte tengo ganas, me voy a una de mis ciudades preferidas, a caminar bajo la lluvia. Por la otra parte no quiero dejar aquí durante tanto tiempo a mis amigos, sobretodo si se que en septiembre algunos tendrán que hacer la maleta para irse a estudiar fuera.
Sé que no es algo malo, pero es duro si has compartido años en clase con ellos.
No quiero que llegue septiembre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)