El 13 de febrero se rompió un corazón y otro se iluminó.
El corazón iluminado no se ha roto aún, todo por la simple razón de que no es cosciente de todo lo que ocurrió.
El corazón roto se recuperó, ya no tiene cicatrices en su interior.
Ahora que lo veo desde fuera, sé que el corazón iluminado tampoco tiene cicatrices en su superficie, p'ero si las conserva en su interior.
Y las conservara durante años, hasta que consiga olvidar todo lo que ocurrió durate ese tiempo, posiblemente el mejor de su vida.
martes, 29 de junio de 2010
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